Amarás a tu congelador: te explicamos porqué

La congelación permite, entre otras maravillas, tener bayas (congeladas en temporada) en pleno otoño

Pocos son a quienes les cuelga la etiqueta de ‘amante del congelado’ además del amigo vago que sobrevive a base de bolsas de verdura salteadas en el refrigerador. Es así, el congelador está infravalorado: se usa muy poco, a menudo para guardar alimentos que preferiríamos que no estuvieran allí.

Halloween time

“Las frutas y las verduras no se pueden congelar”, “las carnes cocinadas se estropean”, “ni los huevos ni la leche se pueden congelar”. Estos  son algunos de los mitos y miedos sin fundamento que- aunque  parezca increíble- todavía persisten y nos hacen tirar demasiada comida a la basura: en total, los hogares españoles tiraron 1229 millones de kg de alimentos en 2017.

Cada español desperdicia 179 kg de desperdicio al año, 250 euros al año en comida

La clave del congelado es que sienta fenomenal a la gran mayoría de alimentos. Es algo parecido a parar el reloj de la naturaleza: siguen siendo nutritivos, sanos y seguros durante más tiempo, aunque sí es cierto que el sabor puede mermar si se alarga mucho la espera… ¡eso no significa que su destino sea la basura!

Ponle pausa a la caducidad

Productos como carnes o pescados frescos (que compramos envasados o no) se echan a perder fácilmente. Aun así, si se congela el alimento en casa poco después de adquirirlo se puede alargar su conservación hasta incluso pasada la fecha de caducidad, siempre que se congele correctamente, según la Comisión Europea.

Entonces, por ejemplo, si compras un fresco que sabes que no vas a consumir pronto, puedes congelarlo para que dure más tiempo. También puedes congelar el alimento pasados unos días, cuando te venga mejor, desde luego, solo tienes que ser más cuidadoso con la fecha de caducidad.

También es el caso de frutas y verduras que, por cierto, ¡desde luego pueden congelarse!, aunque cada pieza tiene sus particularidades. Como regla general: sentido común. La fruta tiene que congelarse bien envasada para evitar que pierda agua.

¿Y cuál es el límite de la congelación?

Según recoge un artículo de El Comidista los expertos consultados por el medio recomiendan no tener comida cruda en el congelador más de tres meses (¡tres meses!) y un mes en el caso de la carne picada. Un tiempo más que suficiente como para pensar en como sacarle partido 😉

Congela lo que te ha sobrado o practica el ‘batchcooking’ 

Lentejas, cremas de verduras, caldo, pesto, hamburguesas veganas caseras, quinoa, salsa de tomate o de carne, quiche, guisos, potajes, puré de manzana son ejemplos de comidas que en algún momento podemos preparar de más y almacenar tranquilamente en el frigorífico para consumirlo otro día.

Para descongelar, es recomendable hacerlo en la nevera o calentar directamente en la sarten- como con las hamburguesas- o a la cacerola a fuego lento- con los caldos, guisos, cremas-.

La clave,como todo, está en la organización. En este sentido, gana fuerza la tendencia del ‘batchcooking’ que consiste en cocinar solamente un día para tener lista la comida de toda la semana. Combinándolo con los alimentos que tenemos en congelador podemos montar menús rápidamente: ahorra tiempo y ¡evita desperdicio!

Share this post
  , , , ,


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

EN ES